jueves 1 de octubre de 2009

LA VIDA CONSISTE EN PEQUEÑAS COSAS.

Y si todos aprenden el sencillo arte de amar su trabajo —sea lo que sea y dondequiera, sin pedir reconocimiento—, tendríamos un mundo mejor y más festivo, de otra forma el mundo estará atrapado en un marco de sufrimiento.

Lo que se hace hoy no es porque se disfrute, sino porque el mundo ofrece una recompensa, da reconocimiento y medallas de oro, premios Nobel.

Se ha escamoteado todo el valor intrínseco de la creatividad y destruido a millones de personas porque no se puede dar premios Nobel a millones de personas.

Y se ha creado en todos el deseo de ser reconocido, así pues nadie puede trabajar en silencio y en paz, disfrutando de lo que hace.

Y la vida consiste en pequeñas cosas. Para esas pequeñas cosas no hay recompensas, ni títulos otorgados por los gobiernos, ni grados universitarios.

Cualquier hombre que tenga sentido de su individualidad vive para lo que ama, para su trabajo, sin importarle lo que otros piensen de él.

OSHO