martes 10 de noviembre de 2009

¡¡¡ QUÉ CREATIVIDAD!!!

UNA Y OTRA VEZ EL MILAGRO DE LA MAÑANA.., EL SOL Y LOS ÁRBOLES
El mundo es como una flor de nieve: la tomas en las manos y se derrite. No queda nada, sólo una mano mojada.
Pero si la miras, si solamente la miras, la flor de nieve es tan
be­lla como cualquier otra flor en el mundo.
Y este milagro ocurre todas las mañanas, todas las tardes, todas las noches, cada veinticuatro horas, día tras día..., el milagro.



Y la gente va a adorar a Dios a los templos, las iglesias, las mezquitas y las sinagogas.

El mundo debe estar lleno de tontos, perdón, no de tontos, sino de idiotas incurables que padecen este retraso men­tal.

¿Hay que ir a un templo para buscar a Dios?

¿No está aquí y ahora?
La misma idea de la búsqueda es una imbeci­lidad.

Uno busca aquello que está lejos, y Dios está muy cerca, más cerca que el latido de tu corazón.

Cada vez que veo el milagro me asombro de cómo es posible.
¡Qué creatividad!

Esto sólo es posible porque no hay ningún creador.

Si hu­biese un creador tendrías el mismo lunes todos los lunes, porque el creador creó el mundo en seis días y después lo dio por concluido.

No hay un creador, sino energía creativa; pero energía en millones de formas, fundiéndose, encontrán­dose, apareciendo, desapareciendo, juntándose y separándose.

Por eso digo que los sacerdotes son los que están más lejos de la verdad, y los poetas los más próximos.

Por supuesto, el poeta tampoco la ha alcanzado.


Sólo la alcanza el místico...

“Alcanzan"no es la palabra correcta

se convierte en ello, mejor dicho descubre lo que siempre ha sido.


La gente me pregunta:


«¿Crees en la astrología, en la religión... en esto, en aquello?»

-No creo en nada de nada porque lo sé.


OSHO